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  Sebastián moldea el color.
Mtro. Carlos Aguirre Vélez

Sin duda Sebastián es el escultor mexicano contemporáneo más importante que hay. Su obra presente por muchas partes del mundo, manifiesta ese estilo característico en el que la geometría y el color se funden en un mismo concepto.

Sebastián nace en la ciudad de Camargo, en el estado de Chihuahua en 1947 y desde finales de los años sesenta comienza a crear una obra única en la tradición mexicana y latinoamericana. Su producción abarca desde el pequeño y mediano formato hasta la escultura monumental urbana.

Tiene más de 120 exposiciones individuales en diferentes partes del mundo y su arte es muy apreciado en el oriente sobretodo en Japón, en donde  incluso se le han otorgado diferentes premios.

La puerta de Chihuahua
La puerta de Chihuahua - Sebastián

Los habitantes de la Cd. de México reconocemos su nombre cuando vemos su monumental “caballito” en la esquina de las avenidas de Reforma y Bucareli; el cual fue concebido así para llenar el espacio ausente que la escultura ecuestre de Carlos IV hecha por Manuel Tolsa dejó después de haberse ubicado en ese lugar tiempo atrás.

La gente en Chihuahua lo evoca con “La puerta de Chihuahua”, en Manzanillo “El pez vela” y próximamente en Guadalajara tendrán la escultura de los arcos del tercer milenio. 

De manera muy sintética la base del arte de Sebastián es la unión forma y color como un binomio indisoluble que cuestiona constantemente los cánones artísticos; pareciera que el color toma forma en las manos del artista. 

Las obras monumentales de Sebastián, además del concepto artístico que transmiten, generan una experiencia que pocas obras de su tamaño logran: provocan una pequeñez de un tamaño inversamente proporcional a la majestuosidad del objeto, comunican lo intangible con lo tangible mediante la interacción mano-hierro, generan iconos de identidad cultural que se van entretejiendo día con día en el colectivo local.     

Aunque la elegancia en sus líneas es incuestionable no deja de ser polémica para algunos habitantes de los lugares donde la obra de Sebastián se hace presente; unos en el plano artístico, porque no alcanzan a comprender el sentido de la obra y otros por criticas que hacen sus detractores principalmente por sus relaciones con políticos.

Cabeza de caballo
Cabeza de caballo - Sebastián

Él mismo lo aclara en una entrevista a un diario mexicano nacional publicada el 24 de abril del 2008: Periodista: “¿Para hacer obra monumental hay que tejer relaciones con la política?  Sebastián: “…la obra monumental necesita voluntad política, económica, y social para que se acepte y se pueda poner. Cuando se pone una y no tiene fuerza ni calidad se acaban los artistas, ya no vuelven a poner”.

Se podría comentar acerca de los innumerables premios que él ha recibido; de los conceptos que comunica en cada una de sus obras; de su definición como artista independiente que no forma parte de las “mafias culturales” del país; de la  Fundación Sebastián que promueve  la obra de jóvenes creadores; de su prolífica producción que coquetea con lo muy comercial; pero lo más importante es experimentar la sensación al interactuar con las colosales formas de color, ya sea de lejos viendo integrar el arte al paisaje urbano o bien de cerca, al convivir con una mole de color que nos acompaña en nuestro recorrido de todos los días.
Para saber más de este artista mexicano y de su fundación visite sus páginas: www.sebastianescultor.com  y www.fundacionsebastian.org

 

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