¿Qué es AMEXINC?
    Misión y objetivos
    Comité ejecutivo
    Contáctanos

Publicaciones
    Artículos y resúmenes

Color - Los colores
    Museo del color

Ligas de interés

Utilidades

Socios - Directorio
    Beneficios
    Requisitos
    Quiero asociarme
Volver a la página principal
  Tlacotalpan, el pueblo del color
Mtro. Carlos Aguirre

Sin hay un sitio en México donde se exprese el color de una forma muy viva es Tlacotalpan, a las orillas del río Papaloapan. Para poder llegar a este mágico lugar se puede hacer saliendo del puerto de Veracruz y tomando la carretera núm. 180 hacia Alvarado  hasta llegar al puente Tlacotalpan, donde se debe desviar a la carretera núm. 175.

Vasija de talavera
Una calle de Tlacotalpan

Tlacotalpan es un sitio en extremo tranquilo, con excepción de las fiestas en honor de la Virgen de la Candelaria que son del 31 de enero al 10 de febrero. Las tierras a orillas del puerto, ocupadas incluso antes de la llegada de los españoles,  tuvieron gran importancia comercial en tiempos del porfiriato (finales del siglo XIX y principios del XX), de hecho su actual fisonomía proviene de esos tiempos.

Se cuenta que por entonces, gran parte del territorio que ahora comprende varios municipios colindantes pertenecía a la hacienda El Zapotal, propiedad de la esposa del general Antonio López de Santa Anna. Había otro gran terreno que abarcaba parte del actual municipio y que había pertenecido a la cofradía de la Virgen de la Candelaria. Al inicio del porfiriato ambas propiedades fueron fraccionadas y vendidas en remate a las familias con mayores recursos económicos, creando así una nueva casta de terratenientes. La elegancia y el estilo perduraron después de la revolución mexicana.

La expresión arquitectónica predominante en este conjunto de gran homogeneidad, lo constituye indudablemente el tratamiento y la utilización de códigos neoclásicos en la decoración de sus edificaciones, de características muy sencillas, sin grandes alardes ni pretensiones, pero que logran una gran unidad y coherencia formal.

Casa de los muñecos
Muro fotografiado en Tlacotalpan

Construcciones de un marcado carácter popular que recurren a las soluciones, técnicas y materiales tradicionales, como los techos inclinados de tejas curvas, los aleros, los portales de columnatas arquitrabadas o de arcadas, las grandes puertas ventanas, los altos puntales, la presencia de patios y traspatios con galerías interiores, entre otros.

Pero el  elemento singularísimo del actual Tlacotalpan, es sin lugar a dudas la utilización del color en las edificaciones. Esas increíbles combinaciones que no tienen consideración alguna a los principios del diseño, demuestran una total espontaneidad, ingenuidad y desinhibición, reflejo del carácter de su población.

Debemos resaltar los portales que sirven para protegerse del sol y la lluvia y para tomar el fresco por las tardes. Es común pintar año con año las fachadas, por lo cual el colorido de la ciudad es siempre cambiante. Los tonos pastel de los muros se combinan con las excelentes protecciones de hierro de los ventanales, que también se acostumbran pintar cada año. El celo por la decoración produce detalles tan curiosos como el dibujo de herrerías y cornisas en cierto espacio de la pared, que de otra forma quedarían simples.

 

Site in English || Términos y condiciones || Sitio desarrollado por Iris Vergara

XHTML 1.0 Transitional válido CSS válido