La chaquira en el arte mexicano
Dra. Georgina Ortiz H.
Prenda de chaquira
La chaquira se aplica en México con base en diversos usos, se puede bordar directamente sobre la tela una por una , como la blusa que aquí se muestra. También se forman hilos que una vez integrados se aplican a la prenda, como es el caso de los bordados de los chinelos (ver noticia del mes de febrero en amexinc.org.mx) , también se elaboran de forma de red, que puede o no acomodarse en la tela, otra forma es como apoyo de un fruncido o pepenado de hilván;
Además del bordado en tela, otras técnicas utilizadas son: el anudado, el brocado, el tejido a gancho y las chaquiras pegadas.
Ejemplo del anudado se encuentran en los rebozos y las servilletas ceremoniales de Pátzcuaro, Michoacán, y en la sierra norte de Puebla.
EI brocado con chaquira es muy raro, se conocen sólo dos ejemplares, pequeños Iienzos -quizá servilletas- procedentes deI estado de Jalisco que fueron elaborados a mediados deI siglo pasado y que hoy se conservan en colecciones particulares.
En cuanto aI tejido en gancho con chaquira, tenemos Ias blusas de Nahuzontla.
La técnica de pegar la chaquira es propia de los Ios huicholes, prueba de ello son las bellísimos piezas decoradas con chaquira adherida a una capa de cera fresca figurando con Ias pequeñas cuentas algunos elementos de su cosmovisión.
Bolsitas de chaquira
Construcciones de un marcado carácter popular que recurren a las soluciones, técnicas y materiales tradicionales, Arcelia García, durante 43 años ha estudiado a los huicholes afirma que el primer contacto de los huicholes con las cuentas de chaquira, de origen europeo, fue entre 1591 y 1600, con los centros de distribución de Colotlán en el Oriente y Chalchiuites en el norte. Estos suministros cambiaron el atuendo huichol para siempre; su vestimenta no permaneció estática, sino que evolucionó a su manera y acorde con sus necesidades y costumbres.
En la década de los 70’s se utilizan colores más brillantes en la chaquira, lo cual puede admirarse en la cruz que es una muestra de la mezcla de los símbolos católicos con las creencias precolombinas, ya que se aprecia la flor del peyote.
Algunos antropólogos atribuyen el uso de colores brillantes a los rituales antiguos del peyote; sin embargo, los propios huicholes no relacionan los colores de las artesanías y vestimenta con los vistos en las alucinaciones religiosas.
Un uso importante de la chaquira se llevó a cabo en los conventos e donde las monjas adornaban las imágenes, las vestiduras de los santos además de hacer flores, ensartando las cuentas en alambre y con ella hacer ramilletes para los floreros y decorar sus propias coronas.
Colorido jaguar que conlleva un sinfín de elementos mágicos.
El que las habitantes de los conventos enseñaran a sus educandas las artes manuales y la aplicación de la chaquira ayudó a promover no sólo su uso, sino la perfección en la elaboración de las piezas a grado tal que varias de ellas eran consideradas tan valiosas como las hechas en plata y oro. Después de la Independencia llegaron cigarreras elaboradas con fibras vegetales recubiertos de chaquira con dibujos geométricos, provenientes de las Filipinas, que fueron copiados en México.
México ha pasado por diferentes etapas, la Reforma, la Revolución, las diferentes guerras y el uso de la chaquira no ha perdido popularidad.
Lo que ha ocurrido, es que el tipo de artesanías hechas con base en la chaquira están cambiando, debido a la presión del mercado turístico, y si este mercado pide la inclusión de figuras no tradicionales, lo más seguro es que éstas se incorporen, lo mismo puede ocurrir con los colores, pero mientras la globalización invade nuestro arte de chaquira, admiremos lo que tenemos.
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