Con el nombre "cesía" se ha designado los modos de apariencia visual producidos por diferentes distribuciones de la luz en el espacio. Desde el punto de vista físico, la luz puede ser absorbida por un material, y la fracción no absorbida puede reflejarse, o bien transmitirse a través del material. Tanto la reflexión como la transmisión pueden darse en forma regular (especular) o difusa, y puede darse también cualquier combinación intermedia. Esto da origen a las sensaciones visuales de cesía: transparencia, traslucencia, brillo especular y apariencia mate, con distintos grados de luminosidad, y las formas combinadas o intermedias.
En el caso del color, el estímulo depende de una distribución selectiva en relación con la longitud de onda y la intensidad de la radiación. En el caso de la cesía, el estímulo depende de la distribución espacial de la luz (y también de su intensidad), sin tener en cuenta su longitud de onda. En este sentido estamos tomando al color con un significado restringido. Nótese que esto coincide con la terminología usual. Cuando hablamos de cierto color podemos especificar un rojo claro o un amarillo oscuro, un rojo puro o grisáceo. En estos casos, los adjetivos se piensan como pertenecientes a las propiedades del color, a tal punto que nuestro lenguaje posee palabras individuales o nombres de colores especiales para algunos de aquellos tonos: por ejemplo rosa, marrón, escarlata, terracota y otros. No sucede lo mismo cuando hablamos de un color transparente, mate o brillante. En tales casos el color es pensado como el mismo y loEn el caso del color, el estímulo depende de una distribución selectiva en relación con la longitud de onda y la intensidad de la radiación. En el caso de la cesía, el estímulo depende de la distribución espacial de la luz (y también de su intensidad), sin tener en cuenta su longitud de onda. En este sentido estamos tomando al color con un significado restringido. Nótese que esto coincide con la terminología usual. Cuando hablamos de cierto color podemos especificar un rojo claro o un amarillo oscuro, un rojo puro o grisáceo. En estos casos, los adjetivos se piensan como pertenecientes a las propiedades del color, a tal punto que nuestro lenguaje posee palabras individuales o nombres de colores especiales para algunos de aquellos tonos: por ejemplo rosa, marrón, escarlata, terracota y otros. No sucede lo mismo cuando hablamos de un color transparente, mate o brillante. En tales casos el color es pensado como el mismo y los diferentes aspectos tienden a ser vistos como características pertenecientes al material pero externas al color.
La cesía se refiere principalmente a una sensación visual; es lo que vemos aparte del color, la forma y la textura. Puede resultar fácil caer en el error de interpretarla como una propiedad de los materiales, pero podemos notar que un mismo material bajo diferentes condiciones de observación presenta diferentes cesías.
En la presentación se expondrán las dimensiones o características de la cesía, su relación con el color, y algunos de los desarrollos y aplicaciones realizadas desde principios de la década del noventa hasta la actualidad. s diferentes aspectos tienden a ser vistos como características pertenecientes al material pero externas al color.
La cesía se refiere principalmente a una sensación visual; es lo que vemos aparte del color, la forma y la textura. Puede resultar fácil caer en el error de interpretarla como una propiedad de los materiales, pero podemos notar que un mismo material bajo diferentes condiciones de observación presenta diferentes cesías.
En la presentación se expondrán las dimensiones o características de la cesía, su relación con el color, y algunos de los desarrollos y aplicaciones realizadas desde principios de la década del noventa hasta la actualidad.
Una nueva forma de clasificar la apariencia visual
Se introduce un modo de clasificar la apariencia visual diferente de lo que se ha propuesto hasta la actualidad. La propuesta inicialmente presentada en 2006 en Color Res.& App. y en el Simposio sobre apariencia de la CIE de Octubre de 2006 en París, es presentado aquí con algunos cambios surgidos de la información sobre fenómenos recientes como la micro apariencia, nacida en pinturas y plásticos nuevos, que crean formas de presentar productos innovadores en recubrimientos para automotores. Se explican los nuevos conceptos de espacialidad, cesía espacial y color espacial. Se muestra la relación entre las frecuencias espaciales, el análisis de los que ven los ojos y su interpretación en la conciencia humana en un contexto muy complejo.
Técnicas avanzadas de la Tecnología del Color
El ojo y la visión Conceptos e información esencial. El observador normal. Limitaciones y alcances. Estructura fisiológica. Electrofisiología. Pigmentos visuales. Retina. Fóvea. El ojo como instrumento óptico. Relación estímulo – sensación – percepción – conciencia.. Sensibilidad espectral. Discriminación espectral. La corteza como un mecanismo integrador. Ideas sobre como se ven los colores. Teoría de Young-Helmholtz y de los colores oponentes.Deficiencias cromáticas. Tests de evaluación visual de Ishihara y Munsell-Farnsworth.
El fenómeno físico:
Características físicas de la radiación. Leyes de Maxwell. Naturaleza electromagnética. Frecuencia, longitud de onda, velocidad de la luz, índice de refracción. Polarización. Fuentes de radiación. Espectro electromagnético. Radiación visible luz. Infrarrojo. Ultravioleta. Fuentes patrones. Cuerpo negro. Ley de Planck. Ley de Wien. Ley de Stefan-Boltzman. Detección de la luz. Medición. El detector fotoeléctrico y la electrónica asociada. Criterios fundamentales de la radiometría y la fotometría. Los materiales y su capacidad de reflejar, transmitir, absorber y difundir la luz. Reflexión y transmisión regular y difusa. Turbidez. Superficies mates y brillantes. El espejo. El difusor perfecto. Mediciones absolutas. Funcionalidad espectral. Teoría de Kubelka-Munk. Formulación de colorantes Una y dos constantes.
La colorimetría CIE
Estructura formal. Iluminantes. Observadores. Patrones. Condiciones de medición. Representación gráfica. Uniformidad. Criterios empírico y teórico. Elemento de línea. Sistemas CIE 1964, CIELAB y CIELUV. Temperatura de color correlacionada. Rendimiento de color de fuentes luminosas.
Colorimetría diferencialFórmulas de diferencias de color: ANLAB, Hunter Lab, FMC (I y II), JPC79, CMC (I:c) y BFD (I:c). Diferencia de color CIE94 y CIE2000. Criterios de utilización. Aceptabilidad vs. perceptibilidad. Sugerencias prácticas.
Los vertiginosos cambios económicos, tecnológicos y culturales, articulan una problemática que atraviesa el hábitat del hombre en las que ejes como espacio, identidad, medios de comunicación, consumo son algunos de sus aspectos constitutivos.
El color presente en todas las actividades de la vida, es una herramienta de expresión y comunicación que requiere un conocimiento totalmente actualizado por parte de los diseñadores de aquella situación. A juzgar por la calidad que exponen actuales concreciones urbanas, no parecen manifestar una comprensión de la problemática que envuelve a la ciudad de fin de siglo lo que posibilitaría utilizar plenamente el potencial comunicativo y expresivo del color. Hoy su actuación parece dominada por las fuerzas endógenas y exógenas de esta sociedad de principios de siglo, con complacencia de sus operadores.
Tanto en el plano perceptual como en el icónico, el color es un elemento básico de una progresiva estructuración de la sugerencia del entorno físico, mediante la cual el habitante toma conciencia del ambiente que lo rodea. (Sanz 1993: 31) Esta doble lectura del rol del color y de la responsabilidad de su actuación como instrumento de diseño en la construcción de la ciudad impulsa al planteo de ciertas consideraciones sobre el inquietante panorama de la ciudad actual, de su imagen - paisaje construido con enlaces y desenlaces cromáticos muchas veces aleatorios.
Color e Imagen Urbana: perspectivas actuales
El problema se enmarca en los términos en que actualmente se plantea la comunicación visual del hombre con la ciudad, cuyos componentes mórficos, como formas visuales, articulan un lenguaje en el cual el color tiene actuación relevante.
La estructuración de la imagen urbana está relacionada con la creación icónica contemporánea que se ha visto impactada y conquistada progresivamente, de manera múltiple y simultánea por los medios de comunicación y el desarrollo de las tecnologías de información poniéndose de manifiesto un cambio en la percepción del tiempo y el espacio como así también una progresiva sofisticación de los recursos iconosintácticos y simbólicos expresada entre otras, en una ícono verbalidad y una convergencia entre connotación y denotación.
Siendo la imagen una representación mental, una realidad interior del sujeto que mediante un recorte analógico la contrasta con la realidad exterior, para comprender mejor esta relación y su estructuración, se expondrán algunos rasgos que se evidencian en los arreglos cromáticos que manifiesta la apariencia de la ciudad actual y su vinculación con el habitante urbano de la ciudad contemporánea.
A pesar de su importancia en las obras de arte, el color hace todavía el papel de pariente pobre de la historia del arte. En efecto, existen varios métodos para el análisis de las imágenes, pero estos métodos hacen generalmente caso omiso del color (por ejemplo el análisis iconológico). Sabemos mucho ahora sobre las teorías del color y su importancia para los artistas, en particular gracias a los trabajos de John Gage, pero no encontramos en sus textos análisis del significado del color en obras concretas. Lo mismo se puede decir del Grupo µ: propone la semiótica del color más desarrollada, que yo sepa, hasta la fecha, pero tampoco se dedican al análisis de obras de arte (salvo excepciones, como su estudio de un cuadro de Rothko).
En esta ponencia, quisiera proponer algunas pistas acerca de lo que nos hace falta para poder analizar mejor el papel de los colores en las obras de arte:
se dice todavía a menudo que el color tiene un papel de “adorno” en las obras de arte, lo que plantea el problema de las funciones culturales del color, de las que se requiere esbozar un inventario;
tomar en cuanta la importancia del color en el arte supone no solamente que los coloren tienen funciones, sino también que tienen un significado. Ahora bien, la naturaleza del significado cromático necesita ser precisada, así como su relación con el significado icónico, en el caso de las obras figurativas;
otro problema que me gustaría plantear es la necesidad de tomar en cuanta los pigmentos y su contribución al significado de las obras. En efecto, muy a menudo el aspecto del color al que se limita uno en los análisis es el del tono, es decir por ejemplo el rojo, en tanto opuesto al azul. Desde esta perspectiva, se deja de lado la naturaleza de este rojo, su origen, etcétera. Ahora bien, en algunos casos por lo menos, el pigmento tiene una gran relevancia, y, sí tiene un significado que se trata de poner en evidencia.
El significado de los colores en los niños de tres grupos culturales diferentes.
El desarrollo de los niños y su proceso de socialización necesitan de un adecuado procedimiento o forma de comunicación que les permitan aprender de su entorno y tener conductas adecuadas al mismo, pero sobre todo, requiere de comunicar su propia interpretación de ese aprendizaje.
Es evidente entonces, que el funcionamiento de las sociedades humanas se debe a un buen sistema de comunicación de sus integrantes, el cual está basado en signos que produce el emisor y lo interpretan los receptores, a través de un código que si bien pudiera parecer arbitrario, la propia cultura lo ha organizado de antemano de manera tal que permite ser descifrado, analizado y hasta modificado.
En ese proceso de transformación de emisor-receptor es, en el que el niño inicia el aprendizaje de la simbolización que es característica propia del ser humano, y que le permite generar un sinnúmero de lenguajes.
Los teóricos del desarrollo del niño como por ejemplo Piaget: 1923 dicen que el niño aprende relacionando los objetos que capta a través de su proceso perceptual (pensamiento concreto), el cual dura hasta aproximadamente los seis años, y que después inicia propiamente la elaboración de un lenguaje simbólico (pensamiento abstracto), ambos lenguajes están basados en signos sean o no lingüísticos. Estos signos conllevan significados y están muchas veces relacionados con significantes.
Todos los signos pueden ser modificados y generar cadenas casi infinitas de significados, dependiendo de la cultura en la cual es esté inmerso. Esta característica del signo estuvo muy estudiada por Peirce: 1976 y la denominó semiosis ilimitada, y puede resumirse como el fenómeno por el cual un signo da nacimiento a otro signo y especialmente, un pensamiento da nacimiento a otro pensamiento.
Entre los signos que transmiten semiosis ilimitada se encuentran los signos cromáticos, base de la investigación que aquí se presenta. La razón de dicha semiosis es que al considerar al color como signo, se puede analizar desde diferentes ángulos, ya sea como un fenómeno físico, como mecanismo fisiológico o como una asociación psico-socio-cultural, y por ende se pude interpretar desde diferentes ángulos, aunque lo importante en esta línea de investigación es el impacto sociocultural que permite un proceso de semiosis a través del uso y relación y comercialización que las personas hacen del color, a grado tal que se crean símbolos tan complejos que sólo a través de un señalamiento cultural explícito pueden ser descifrados.
El cómo se adquiere no se puede explicar plenamente, aunque los psicólogos hablan de un proceso de internalización de los lenguajes verbales y no verbales, dentro de éstos últimos se encuentra el lenguaje del color. El cual se manifiesta principalmente a través de los significados que le otorgan a los colores diferentes poblaciones.
En este trabajo el color es el centro de nuestro interés, la razón de ello es que el binomio color/significado se basa en que los colores se transforman en significados sociales, en el sentido de que todas las personas comparten dichos significados vean o no vean el mismo color, o que por deficiencias visuales no perciban ninguno (Ortiz: 2004,2006, 2008), y se trasmiten de manera tal que los sujetos no tienen, necesariamente que tener una relación directa con el binomio color/significado.
Por ejemplo el verde no siempre está presente en la reproducción de las plantas sin embargo culturalmente a ese color se le asocia de manera reiterativa con la fertilidad, no sólo de los vegetales sino que se extiende hasta llegar a la asociación verde/fertilidad humana.
Con base en estos principios teóricos se llevó a cabo una investigación con población infantil de entre 4.6 y 5.6 años de edad y que se encuentran cursando lo que en México se denomina educación preescolar. Esta investigación forma parte de una serie de estudios hechos con diferentes poblaciones a través de más de cuarenta años, en los cuales se ha tratado de conocer el significado de los colores de manera longitudinal (a través del tiempo) en poblaciones similares y diferentes, y unidos a diversos procesos y formas. Ortiz ((1992, 2000, 2002, 2006, 2009).
La pregunta básica de investigación fue:
¿Cuáles son los significados que una población de niños entre 4 y 5 años le dan a los colores?